Me encanta hacer aros con el humo del cigarro. Es una actividad de lo más relajante cuando uno se despierta a media noche. Disfruto dándoles vida, forma y otorgándoles una placida muerte mezclándose con el contaminado oxigeno de esta ciudad.
La ciudad. Un cúmulo de ruidos sordos y personas pidiendo a gritos una brizna de vida. Así… así es como me siento.
Mi nombre es Frank, Frank Misery, saxofonista arruinado para unos y un futuro alcohólico para otros. Aunque… yo no creo que eso me defina. Detrás de mi una figura da vueltas entre las sabanas blancas y azul eléctrico mientras tiro el cigarro al vació.
El aire es calido, pegajoso, grisáceo y acogedor como el vientre materno. Me quedaría quieto contemplando las luces durante el resto de la noche sino fuera por que el cerebro me pide a gritos un descanso.
Cierro las puertas del balcón y me acerco silencioso como un cazador a la cama. Ella despierta, me mira y sonríe placidamente. Debo admitir que es preciosa.
Como una gata salvaje me arranca la camiseta y araña el tatuaje que abarca mi espalda, hombros y parte del pecho. Le encanta sentir mi peso mientras la beso.
La mañana hace su aparición. Abro los ojos. La resaca es horrible y en mi costado reposa una cabellera rojo sangre. Despacio me incorporo y finalmente me levanto de la cama.
Este dolor es execrable, angustioso… me acerco a la ventana. El sol alumbra sobre una nube toxica reflejando su luz en el dorado de mi saxofón. De repente una delicada mano recorre mi espalda. Es ella. Giro rápidamente y le sujeto fuerte la muñeca mientras la miro a los ojos.-Me encanta cuando eres brusco conmigo- Dice tras pasar la lengua por sus labios.Gabriel es así. Sensual y delicada y al mismo tiempo violenta y pervertida. A menudo me suplica que la agarre fuerte del cuello o que la muerda. Yo no me opongo. La amo… y creo que ella también me ama a mí.
Veloz como una gacela se gira y camina hacia el reproductor. De la nada las notas de Machine Gun de Jimi Hendrix producen una corriente de electricidad en su cuerpo. Mientras se pone su vestido rojo no cesa de moverse. A un lado, al otro, arriba y abajo.Sin previo aviso se detiene.-Tengo que irme Frank. Mas tarde te vere...¿te parece bien a las ocho?- "Todo lo que tu digas esta bien" pienso mientras me acerco y la beso. Me muerde los labios con furia y se va dejando tras de si una estela roja que despierta en mi algo salvaje.
De repente... el telefono suena. En la pantalla leo el nombre de Edd y al microsegundo contesto.
- Frank!! ven corriendo!! se trata de Alice.
Apurado me pongo la chupa de cuero y me enciendo cigarrillo sin saber que así comienza el final para mí.
viernes, 13 de noviembre de 2009
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Espero leer mas capitulos!
ResponderEliminarSigue asi ;)