lunes, 30 de noviembre de 2009

Capitulo 2. La Habitacion


Me duele la cabeza. La habitación tiene un terrible olor a ocre y creo que voy a vomitar.
Todo da vueltas y mientras a oscuras tanteo la pared en busca del interruptor maldigo a Dios entre susurros.
Al fin.
Mi cuarto esta extrañamente diferente. Las paredes rojas parecen estar perdiendo su pintura mientras los cuadros de las paredes están torcidos hacia la izquierda.
- ¿Edd?- grito.- ¿Edd, amor? ¿Estas por hay?
No contesta nadie. Habrá vuelto a dormirse en el salón con los tapones.
Desde que caí enferma hace once meses no duerme conmigo, ni me toca, ni me dice que me ama… ni tan siquiera parece vivir en la misma dimensión que yo. Si al menos los médicos supieran que es lo que me pasa podría morirme en paz y él seria libre pero… no ocurre nunca. Al principio no me dieron más de un par de semanas, luego un mes y ahora están desconcertados. Mi cuerpo y mi cerebro se mueren, pero a un ritmo inconstante. A veces rápido. Otras lento.
Tengo sed. Y me gustaría fumarme un cigarrillo, pero para eso tendría que robarle a Edd el paquete que guarda en el bolsillo de su camisa. Lo primero es levantarse.
Despacio pongo los pies en el suelo. Esta frío.
Entonces lo veo. El bajo de mi enorme camisón blanco esta manchado de…. No puede ser.
Con cuidado lo toco. Esta húmedo. Me llevo los dedos a la nariz y asustada confirmo mis miedos. Es sangre.
Como una loca me levanto corriendo y empiezo a dar vueltas. Todo parece moverse. Los muebles, los libros, la luz, la cama… todo.
- ¡Edd!... ¡Edd ven, por lo que mas quieras!!
La puerta se abre deprisa y Edd aparece con los ojos rojos de cansancio y alterado. Parece que le e despertado.
- Edd, ayúdame.
Pero Edd no hace nada. Solo respira con fuerza mientras me mira.
- Edd.
La pared de mi espalda parece deshacerse para dar paso a algo que no es de este mundo.
- Edd. ¡Ayúdame joder!
Asustada me tire al suelo y mientras me abrazaba por las rodillas pensaba en algo que me alejara de ese lugar. De esa habitación que ahora estaba apunto de venirse abajo.
Lo que yo no sabia en ese momento es que era de día. Que la habitación estaba perfectamente. Que el bajo de mi falda estaba limpio… pero lo que no tenia ni idea es de que NO estaba loca.
Edd, asustado, llamo a Frank Misery para que viniera a ver a su pequeña Alice y descubrir que pasaba por su mente para estar tan asustada en el suelo.

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