Las palabras son solo aire, trazos difusos en una hoja de papel arrugada.
Tus palabras se las lleva el viento o se me clavan como estacas.
Las palabras mienten, no son sinceras, engañan al ojo y al corazón.
Tus palabras me producen dolor, un dolor que se aferra al estomago y no me deja comer, un dolor que me desangra lentamente, un dolor que me ciega y me tortura.
Las palabras son solo letras compuestas que lograron que un día te diera mi alma negra…
Las palabras se van con el viento mientras lloro observando mi repugnante reflejo en el epejo.
martes, 15 de diciembre de 2009
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Mmm... siempre he creído que tarde o temprano, las palabras siempre nos desnudan, siempre nos delatan.
ResponderEliminarSalute:)
Sólo el silencio sobrevivió a la confusión de Babel. Un gran beso.
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